PROVINCIAS DE CUBA

Camaguey

La Ciudad de Camag??ey fue fundada en la segunda d??cada del siglo XVI con el nombre de Santa Mar??a del Puerto del Pr??ncipe. Los constantes ataques de corsarios y piratas obligaron a sus primeros moradores a trasladarla hacia el interior de la isla y en 1528 se asent?? definitivamente en el cacicazgo ind??gena de Camag??ey o Camaguebax, en el centro de la provincia.

Esta ciudad se caracteriza por la gran cantidad de plazas y parques, entre los que destacan La Plaza de San Juan de Dios, construida en el siglo XVIII y el Parque Ignacio Agramonte, que fuera Plaza de Armas en ??poca de la colonia. La sobriedad de su arquitectura colonial y la tradicional inclinaci??n de sus habitantes por las expresiones art??sticas son elementos que han enriquecido la vida espiritual y cultural de la ciudad.

Los grandes tinajones de barro cocido, que todav??a hoy se utilizan para almacenar el agua de lluvia en los patios interiores de muchas casas de Camag??ey, constituyen actualmente el s??mbolo distintivo de la ciudad.

Hoteles Horizontes le ofrece la posibilidad de alojarse en el Hotel Camag??ey a pocos kil??metros de la ciudad y poder disfrutar del m??s grande y uno de los mejor conservados centros hist??ricos de la Isla.

Ciego de ??vila
La provincia de Ciego de ??vila, en la parte centro-oriental de la mayor de Las Antillas, cuenta entre sus atractivos con un enorme potencial en la industria azucarera, acompa??ado de las caracter??sticas ??nicas que aporta una cultura centenaria. La regi??n centro-oriental de la mayor de Las Antillas acoge en sus l??mites a la provincia de Ciego de ??vila, plaza fuerte para el turismo de playa, con el atractivo adicional de la naturaleza, cultura e historia.

La provincia de Ciego de ??vila, en la porci??n oriental de la mayor de Las Antillas, cuenta a su favor con importantes atractivos que respaldan el din??mico crecimiento de la industria del ocio en el territorio, visitado cada a??o por miles de visitantes. Ciego de ??vila cuenta entre sus atractivos con el destino tur??stico Jardines del Rey, decenas de kil??metros de excelentes playas, naturaleza ??nica y una enorme riqueza de historia y tradiciones. Mor??n, La Ciudad del Gallo, es historia centenaria en el oriente cubano.

Cienfuegos 
Localizada en la regi??n centro-sur de la Isla y con un producto tur??stico peculiar, en el cual destacan como elementos fundamentales su enorme potencial n??utico y sus ricas tradiciones hist??rico-culturales, la provincia de Cienfuegos constituye hoy un sitio de tr??nsito obligado para la mayor??a de los circuitos que recorren el pa??s. Sin dudas su atractivo mayor es la propia ciudad capital, de id??ntico nombre y ??nico asentamiento fundado por colonos franceses procedentes de Burdeos, Filadelfia y Louisiana.

A Don Louis D’Clouet atribuye la historia el nacimiento, el 22 de abril de 1819, de la colonia de Fernandina de Jagua, que en 1829 recibiera el t??tulo de villa y en 1880 la condici??n de ciudad. A Cienfuegos se le reconoce indistintamente como la Perla del Sur o la linda ciudad del mar; e incluso uno de sus hijos m??s ilustres, el sonero mayor Benny Mor??, la defin??a con orgullo como «la ciudad que m??s me gusta a m??».

En todos los casos, se trata de apelativos que hacen justicia a la belleza de una urbe definitivamente asentada en las m??rgenes de la apacible Bah??a de Jagua y que llama la atenci??n del visitante tanto por el perfecto trazado rectil??neo de sus calles, como por el impresionante conjunto de valores hist??rico-culturales y arquitect??nicos que conforman su centro hist??rico, declarado Monumento Nacional. El n??cleo urbano original sigui?? en su desarrollo el estilo colonial de construcci??n, que part??a de una Plaza de Armas (en la actualidad parque Jos?? Mart??), en torno a la cual se trazaron las primeras 25 manzanas y se agruparon las m??s importantes edificaciones gubernamentales, religiosas y dom??sticas.

En el Parque Mart?? se levanta desde 1902 el ??nico Arco de Triunfo existente en Cuba y en su entorno se encuentran, entre otras construcciones de alto valor, la Catedral de Nuestra Se??ora de la Pur??sima Concepci??n (1819); el teatro Tom??s Terry, uno de los tres m??s importantes de la Isla en el siglo XIX; y el Palatino, considerado el edificio m??s antiguo de la plaza.

Ciudad de La Habana 

La capital cubana es, sin dudas, el destino tur??stico por excelencia de la mayor de las Antillas. Y dentro de ??sta su centro hist??rico «declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1982» resulta un punto de obligada referencia para cuanto visitante llega a esta urbe, durante siglos considerada la llave del Golfo de M??xico.

Al lejano noviembre de 1519 se remonta la fundaci??n, en su emplazamiento definitivo junto al canal de entrada de una bien protegida bah??a, de la villa de San Crist??bal de La Habana, convertida con el tiempo en punto de encuentro de las flotas espa??olas que trasladaban a la metr??polis las riquezas extra??das de sus dominios en el llamado Nuevo Mundo, y eje fundamental en el comercio y las comunicaciones entre ??ste y el Viejo Continente.

Semejantes ventajas, derivadas esencialmente de su estrat??gica posici??n geogr??fica, incidieron tambi??n de manera directa sobre el ulterior desarrollo de la pr??spera villa, que comenz?? a crecer al amparo de un sistema defensivo sin par en la Am??rica hispana y rodeada por una muralla cuya construcci??n (iniciada en la segunda mitad del siglo XVII y concluida m??s de 100 a??os despu??s) se consider?? desde su inicio ineficaz y costosa.

El Templete, un peque??o edificio neocl??sico inaugurado en 1828, es el sitio donde cada 16 de noviembre los habaneros festejan la celebraci??n de la primera misa y el primer cabildo de San Crist??bal de La Habana, y el punto a partir del cual se inician ???por lo general??? los recorridos tur??sticos por el n??cleo original de la capital cubana.

A escasos pasos de all?? se encuentran la Plaza de Armas, en torno a la cual se levantan el imponente Castillo de la Real Fuerza (1577) ???donde hoy se exhibe la colecci??n de cer??mica art??stica m??s importante de la Isla y sobre cuya torre se erige La Giraldilla, una art??stica veleta s??mbolo de la ciudad??? y los Palacios de los Capitanes Generales (Museo de la Ciudad) y del Segundo Cabo.

Otras tres plazas y sus edificaciones colindantes despiertan invariablemente el inter??s de sus visitantes: la Plaza de la Catedral, rodeada por opulentas mansiones; la reci??n restaurada Plaza Vieja, donde sobresale la casa de los Condes de San Juan de Jaruco; y la Plaza de San Franscisoo de As??s, aleda??a a la iglesia y el convento de igual nombre, en uno de cuyos claustros se encuentra el Museo de Arte Sacro.

Grannma
Una rica tradici??n hist??rica, el fascinante contraste de sus paisajes (que combinan mar, monta??as y f??rtiles llanos) y su pr??diga naturaleza, constituyen los atractivos mayores sobre los cuales se sustenta el incipiente desarrollo tur??stico de la provincia Granma, amplia llanura cortada en dos por el macizo monta??oso de la Sierra Maestra, ba??ada por el extenso r??o Cauto y extendida sobre 8 362 km2 en la porci??n sureste de la isla de Cuba.

En este territorio se localiza el 48% de todos los sitios hist??ricos del archipi??lago cubano y su propia ciudad cabecera, Bayamo, ostenta la condici??n de Monumento Nacional. Fue la segunda villa fundada por los colonizadores espa??oles (1513); ostent?? el privilegio de ser declarada capital de la Rep??blica en Armas apenas diez d??as despu??s de iniciarse en La Demajagua la gesta independentista cubana (10 de octubre de 1868), y ante la inminente posibilidad de caer en manos de las huestes de la metr??polis sus ciudadanos resolvieron incendiarla (12 de enero de 1869) para dejarles s??lo las cenizas de la aguerrida villa.

Bayamo, eso s??, debe recorrerse en coches tirados por caballos, el medio de transporte por excelencia de una ciudad que preserva en su centro hist??rico la plaza donde por primera vez se cant?? el Himno Nacional (20 de octubre de 1868); la Casa de la Nacionalidad Cubana, y la Iglesia Parroquial de San Salvador de Bayamo, que conserva celosamente el ??nico fresco con motivo patri??tico en una iglesia de la Isla y mantiene abierta la Capilla de Dolores (1740), cuyo retablo barroco figura entre los m??s hermosos del pa??s.

La casa natal del Padre de la Patria, Carlos Manuel de C??spedes; el Convento de Santo Domingo, o la conocida Ventana de Luz Vel??squez, donde se cant?? la primera canci??n trovadoresca cubana, La Bayamesa, son otros de los sitios de inter??s de una localidad muy cerca de la cual, en Dos R??os, un monumento recuerda el lugar exacto donde cayera en combate el H??roe Nacional, Jos?? Mart??, el 19 de mayo de 1895.

En las inmediaciones del poblado de Guisa, el jard??n bot??nico de Cupaynic?? extiende una invitaci??n al visitante, mientras las ruinas del ingenio La Demajagua imponen un alto en el camino a Manzanillo, ciudad costera ba??ada por las aguas del Golfo de Guacanayabo, rodeada de historias de piratas y cuya glorieta morisca constituye sin dudas su rasgo m??s distintivo.

Dos parques nacionales: el Desembarco del Granma y el Sierra Maestra confluyen en los l??mites de esta provincia. El primero de ??stos ocupa 27 545 hect??reas y su atractivo mayor lo constituye el sistema de terrazas marinas c??rsicas mejor conservado del archipi??lago y reconocido por la UNESCO como uno de los m??s representativos a nivel internacional.

Guant??namo
Regi??n predominantemente monta??osa, de muy marcados contrastes y donde ??nico pueden localizarse en la Isla zonas de paisaje semides??rtico, Guant??namo es la m??s oriental de las provincias cubanas.

Poco m??s de 900 kil??metros separan a la capital cubana de este territorio (parte del cual es ilegalmente ocupado por una base aeronaval estadounidense), que tiene en Baracoa, la Ciudad Primada de Cuba, su puerta de entrada al turismo internacional.

Nuestra Se??ora de la Asunci??n de Baracoa (1512) fue la primera de las siete villas fundadas en la mayor de las Antillas por el Adelantado espa??ol Diego Vel??squez, convirti??ndose de hecho en la primera capital y el primer Obispado.

Hoy constituye un pintoresco poblado de poco m??s de 900 km2 de superficie, en cuyo entorno se conservan zonas boscosas similares a las de los tiempos de la conquista y al cual muchos identifican con una sui-g??neris elevaci??n de cima aplanada bautizada como el Yunque de Baracoa.
El propio acceso por tierra a esta localidad constituye de por s?? un atractivo para el visitante, pues debe hacerse a trav??s de La Farola, un serpenteante viaducto construido en la primera mitad de la d??cada de 1960, en el que existen 11 puentes colgando al vac??o y cuya altura m??xima se localiza en el lugar conocido como Altos de Cotilla, a 600 metros sobre el nivel del mar. No obstante, la ciudad dispone de un aeropuerto nacional en el cual operan aeronaves de mediano y peque??o porte.

En Baracoa se conservan a??n claras evidencias del s??lido sistema de fortalezas coloniales que la defend??an del asedio de piratas y corsarios, como los fuertes Matach??n, sede del Museo Municipal, La Punta y Seboruco; los torreones de Joa y Caguase, o el propio Castillo de la villa, devenido confortable hotel.

Pero adem??s, en su iglesia parroquial se preserva la ??nica Cruz de la Parra (primer s??mbolo cristiano aparecido en la Isla) de las 29 que coloc?? en distintos sitios el almirante genov??s Crist??bal Col??n durante su viaje de descubrimiento del llamado Nuevo Mundo.

El obelisco de Duaba, colocado en el lugar por donde desembarcara el 1ro. De diciembre de 1895 el lugarteniente general del Ej??rcito Libertador, Antonio Maceo y Grajales, uno de los m??s relevantes pr??ceres de la independencia nacional.

Los r??os Miel, Duaba, Yumur?? y Toa, todos apropiados para un paseo en cayuca (embarcaci??n t??pica de la regi??n); y el Paso de los Alemanes, una monta??a partida en forma de cu??a interpuesta en el camino que conduce a la Punta de Mais??, el extremo m??s oriental de la Isla, son puntos a tener en consideraci??n en la ruta de todo visitante.

Tambi??n la playa Maguana; los tibaracones del Alto del Pino, llamativos fen??menos naturales; las terrazas de La M??quina, o los Monitongos de Hatibonico y el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, este ??ltimo localizado en el macizo monta??oso Moa-Sagua-Baracoa y donde convergen los r??os m??s caudalosos y los bosques mejor conservados del pa??s.

Regi??n predominantemente monta??osa, de muy marcados contrastes y donde ??nico pueden localizarse en la Isla zonas de paisaje semides??rtico, Guant??namo es la m??s oriental de las provincias cubanas.

Poco m??s de 900 kil??metros separan a la capital cubana de este territorio (parte del cual es ilegalmente ocupado por una base aeronaval estadounidense), que tiene en Baracoa, la Ciudad Primada de Cuba, su puerta de entrada al turismo internacional.

Nuestra Se??ora de la Asunci??n de Baracoa (1512) fue la primera de las siete villas fundadas en la mayor de las Antillas por el Adelantado espa??ol Diego Vel??squez, convirti??ndose de hecho en la primera capital y el primer Obispado.

Hoy constituye un pintoresco poblado de poco m??s de 900 km2 de superficie, en cuyo entorno se conservan zonas boscosas similares a las de los tiempos de la conquista y al cual muchos identifican con una sui-g??neris elevaci??n de cima aplanada bautizada como el Yunque de Baracoa.

El propio acceso por tierra a esta localidad constituye de por s?? un atractivo para el visitante, pues debe hacerse a trav??s de La Farola, un serpenteante viaducto construido en la primera mitad de la d??cada de 1960, en el que existen 11 puentes colgando al vac??o y cuya altura m??xima se localiza en el lugar conocido como Altos de Cotilla, a 600 metros sobre el nivel del mar. No obstante, la ciudad dispone de un aeropuerto nacional en el cual operan aeronaves de mediano y peque??o porte.

En Baracoa se conservan a??n claras evidencias del s??lido sistema de fortalezas coloniales que la defend??an del asedio de piratas y corsarios, como los fuertes Matach??n, sede del Museo Municipal, La Punta y Seboruco; los torreones de Joa y Caguase, o el propio Castillo de la villa, devenido confortable hotel.

Pero adem??s, en su iglesia parroquial se preserva la ??nica Cruz de la Parra (primer s??mbolo cristiano aparecido en la Isla) de las 29 que coloc?? en distintos sitios el almirante genov??s Crist??bal Col??n durante su viaje de descubrimiento del llamado Nuevo Mundo.

El obelisco de Duaba, colocado en el lugar por donde desembarcara el 1ro. de diciembre de 1895 el lugarteniente general del Ej??rcito Libertador, Antonio Maceo y Grajales, uno de los m??s relevantes pr??ceres de la independencia nacional; los r??os Miel, Duaba, Yumur?? y Toa, todos apropiados para un paseo en cayuca (embarcaci??n t??pica de la regi??n); y el Paso de los Alemanes, una monta??a partida en forma de cu??a interpuesta en el camino que conduce a la Punta de Mais??, el extremo m??s oriental de la Isla, son puntos a tener en consideraci??n en la ruta de todo visitante.

Tambi??n la playa Maguana; los tibaracones del Alto del Pino, llamativos fen??menos naturales; las terrazas de La M??quina, o los Monitongos de Hatibonico y el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, este ??ltimo localizado en el macizo monta??oso Moa-Sagua-Baracoa y donde convergen los r??os m??s caudalosos y los bosques mejor conservados del pa??s.

Holgu??n
Nunca antes tan hermosa cosa vido, fueron las palabras que ???seg??n los testimonios hist??ricos??? pronunciara el 27 de octubre de 1492 el gran almirante de la Mar Oc??ana, Crist??bal Col??n, al pisar por primera vez suelo cubano en un perdido punto del litoral oriental, Bariay, inscripto en la actualidad dentro de los l??mites territoriales de Holgu??n.

Con m??s de 9 300 km2 de superficie, un 25% de la cual est?? cubierta de bosques, esta provincia se localiza en la porci??n nororiental de la Isla y, aunque con un acelerado desarrollo de sus infraestructuras tur??sticas, tiene en la agroindustria azucarera y la explotaci??n de sus gigantescos yacimientos de n??quel dos de sus principales sostenes econ??micos.

A Holgu??n se le conoce como la ciudad de los parques, por la profusi??n de estos espacios abiertos que la adornan y distinguen, y se le identifica por la Loma de la Cruz, una elevaci??n que marca el norte geogr??fico y cuya cima es coronada por una gigantesca cruz de madera.

Precisamente al pie de esta monta??a, que resulta un excelente mirador natural, los holguineros celebran cada a??o las Romer??as de Mayo, tradicional festejo popular que junto a la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, en octubre, constituyen dos de los momentos m??s importantes en el diverso quehacer cultural de la ciudad.

Dos recintos religiosos, las iglesias de San Isidoro y San Jos??, resultan admirables por su arquitectura dentro de esta urbe que cuenta, adem??s, con uno de los museos de historia natural m??s completos del pa??s y un centro de atenci??n a drogadictos, El Quinqu??, ??nico de su g??nero en la Isla.

Tierra de descubrimientos, ofrece adem??s a sus visitantes la posibilidad de disfrutar jornadas memorables en los m??s variados escenarios naturales. Guardalavaca, Playa Esmeralda y Pesquero, son todas playas de aguas l??mpidas, c??lidas y transparentes; de fina arena blanca, abundante vegetaci??n costera, y rodeadas por una singular topograf??a ondulada. Existen all?? excelentes condiciones para la pr??ctica del buceo en un jard??n de corales que ha crecido en medio de un relieve marino irregular y complejo.

Isla de la Juventud
Al municipio especial Isla de la Juventud, la mayor entre las m??s de 600 ??nsulas que conforman el sure??o Archipi??lago de los Canarreos, muchos suelen llamarla «la isla de los mil nombres». Camarc?? la nombraban los abor??genes cuando en su segundo viaje al Nuevo Mundo fue descubierta, el 13 de junio de 1494, por el almirante genov??s Crist??bal Col??n, quien entonces la bautiz?? como La Evangelista. Isla del Tesoro o Isla de las Cotorras, fueron nombres con los que tambi??n se le conoci?? antes que a principios del siglo XIX Espa??a decidiera colonizarla, dando origen a la colonia Reina Amalia cuya capital, Nueva Gerona, fue fundada el 17 de diciembre de 1830.

Bajo dominio peninsular comenz?? a llam??rsele Isla de los Deportados, pues precisamente all?? cumpl??an condena quienes se opon??an al dictado de la metr??polis, y posteriormente Isla de Pinos, nombre con el cual lleg?? al a??o 1975 cuando se resolvi?? denominarla Isla de la Juventud. Distante a poco m??s de 100 kil??metros al sur de Bataban??, en la provincia de La Habana, esta enorme isla de forma caprichosa y unos 2 200 km2 de superficie «lo que la convierte en la segunda en extensi??n del archipi??lago cubano» fue durante m??s de tres siglos sitio de obligado recalo para cuanto pirata o corsario surcara las aguas del Mar Caribe.

Amenazada por Inglaterra, solicitada en compra por B??lgica y disputada por los Estados Unidos de Norteam??rica, sirvi?? tambi??n de asentamiento a colonias de japoneses y caymaneros, estos ??ltimos llegados entre 1903 y 1910 al sur occidente del territorio, donde fundaron la villa de Jacksonville. Numerosos atractivos tur??sticos atesora la Isla de la Juventud, aunque sin dudas el m??s conocido de todos es el centro internacional de buceo El Colony, localizado en ??reas del parque nacional marino Punta Franc??s, sede tradicional de los encuentros internacionales de fotograf??a submarina, Photosub, lo cual testimonia la excelente calidad de sus fondos marinos.

La Habana
Con un fuerte componente de los sectores agr??colas y pesquero en su base econ??mica, la provincia de La Habana ???surgida como resultado de la nueva divisi??n pol??tico-administrativa de 1975??? tiene en sus playas de blancas arenas y en el tranquilo entorno de sus campos dos elementos de alta significaci??n para potenciar el desarrollo tur??stico.

Desde siempre Jibacoa, un polo tur??stico localizado en el noreste de La Habana, ha atra??do la atenci??n de nacionales y for??neos por la excelente calidad de sus playas, de aguas c??lidas y tranquilas que al estar flanqueadas por elevaciones de hasta 100 metros de altura que discurren paralelamente a la costa confieren al lugar una incomparable sensaci??n de privacidad. Sectores acantilados, un fondo marino rico y muy bien conservado y el disfrute de hermosas visuales, constituyen otros atributos que junto a la exuberante vegetaci??n que rodea su entorno realzan los valores tur??sticos de esta zona, virtualmente ubicada a mitad de camino entre la capital cubana y el balneario de Varadero.

Muy cerca de all??, Puerto Escondido y el Pe????n del Fraile ofrecen al visitante la posibilidad de disfrutar de un hermoso paisaje marino y advertir, adem??s, la presencia de numerosos pozos para la extracci??n de petr??leo y gas, una actividad que cobra creciente importancia en la econom??a habanera. Camino a la Ciudad de La Habana, en el poblado de Santa Cruz del Norte se encuentra la mayor planta productora de ron de Am??rica Latina, en cuyas bodegas nace el famoso ron Havana Club.

En el litoral de esta peque??a localidad numerosas bases de campismo representan una posibilidad m??s de disfrutar, en instalaciones m??s econ??micas, de las playas habaneras. Hay que continuar avanzando hacia el occidente y dejar atr??s la capital cubana para acceder al otro balneario de importancia de la provincia La Habana: El Salado, distante a poco m??s de 30 kil??metros del aeropuerto internacional Jos?? Mart?? y con una ??ntima playa protegida por un arrecife coralino, lo que propicia la existencia de magn??ficas condiciones para la pr??ctica del buceo.

Desde all?? resulta f??cil desplazarse hasta Artemisa, donde el ??rea de recursos manejados Rancho Azucarero y las ruinas del c??lebre cafetal La Angerona merecen la atenci??n del visitante. Tierra adentro La Habana tiene otros muchos atractivos que mostrar, entre ??stos el ??nico Museo del Humor de la Isla, situado en la localidad de San Antonio de los Ba??os, sede tradicional de las Bienales Internacionales del Humor. Las Escaleras de Jaruco muestran un paisaje singular resultante de la propia topograf??a del terreno y donde la existencia de numerosos farallones y cavernas la convierten en escenario para la pr??ctica del turismo de aventuras y el espeleoturismo

En la costa sur, el Surgidero de Bataban?? (puerto de enlace mar??timo con la Isla de la Juventud) proporciona la oportunidad de conocer una de las principales reservas de esponjas marinas del archipi??lago cubano y un importante centro de captura de quelonios y crust??ceos.

Las Tunas
De muy reciente aparici??n en el escenario tur??stico internacional de la mayor de las Antillas, la provincia de Las Tunas abarca 6 584 km2 de la porci??n nororiental de la isla de Cuba y cuenta con m??s de 35 playas absolutamente v??rgenes en sus 265 kil??metros de costas irregulares.

La producci??n azucarera y la ganader??a son las dos actividades econ??micas fundamentales de este territorio, del cual existen referencias hist??ricas desde 1510, pero que s??lo a partir de la segunda mitad del siglo XVIII comenz?? a poblarse muy lentamente.

La villa de Tunas fue fundada en 1759 y hoy constituye una ciudad considerada la capital de la escultura en Cuba, pues en sus poco m??s de 600 km2 de extensi??n se exhiben unas 70 obras monumentales y ambientales.

Sitios de relevancia vinculados con la gesta independentista cubana iniciada en el siglo XIX existen muchos en esta provincia y evidencias de esta activa participaci??n pueden encontrarse en el museo provincial General Vicente Garc??a. Hay tambi??n testimonios en piedra, como el Fuerte de la Loma (Monumento Nacional) construido en Puerto Padre, un asentamiento que comenz?? a crecer casi a finales de la d??cada de 1860 y que hoy atesora una verdadera curiosidad natural: en su malec??n se encuentra uno de los pocos manantiales de agua dulce de la isla que vierte sus aguas en la orilla del mar.

Puerto Padre es, adem??s, la localidad m??s pr??xima al ??rea de incipiente desarrollo tur??stico de Las Tunas: la playa Covarrubias, de finas arenas blancas, ba??ada por el Atl??ntico y protegida por una barrera coralina de alrededor de tres kil??metros de extensi??n, y donde est??n en operaciones apenas 120 habitaciones hoteleras.

Muy cerca de all??, en la Bah??a de Malagueta (una de las cuatro existentes en territorio tunero) es factible apreciar una variada avifauna, entre las que sobresalen numerosos ejemplares de flamencos rosados, patos, pel??canos y garcilazas.

Matanzas
De las 14 provincias en que se encuentra dividida la isla de Cuba, probablemente sea Matanzas la que cuente con un n??mero m??s elevado y una mayor diversidad de atractivos tur??sticos, entre los cuales el balneario de Varadero resulta el m??s conocido y demandado en el mercado internacional.

Hace ya m??s de un siglo, el 5 de diciembre de 1887, el Ayuntamiento de C??rdenas aprob?? la primera urbanizaci??n de esta zona de playa, ubicada en el punto m??s septentrional del pa??s y extendida a lo largo de 22 kil??metros sobre la costa norte de la Pen??nsula de Hicacos, un pedazo de tierra que durante m??s de 300 a??os hab??a sido explotada s??lo por la existencia all?? de productivas salinas y tupidos bosques.

De ah?? que no fuera hasta finales de la d??cada de 1920 cuando, de la mano del multimillonario Irenee Du Pont, Varadero comenzara a ganar un espacio en el mercado norteamericano y, a partir de los a??os 30, en los itinerarios vacacionales de las clases altas cubanas.

Hoy este polo tur??stico ???que junto a la Ciudad de La Habana reciben alrededor del 70% de la totalidad de visitantes que llegan a la Isla??? cuenta con un aeropuerto internacional, una s??lida y variada infraestructura hotelera y m??ltiples opciones para satisfacer los gustos m??s dis??miles.

Fin??simas arenas blancas y transparentes aguas de in imaginadas tonalidades azules, constituyen las virtudes mayores de su cuidada playa, apta para el disfrute de todos los deportes n??utico-recreativos (con o sin motor) y, en particular, para la pr??ctica del buceo, pues cuenta con 32 sitios de inmersi??n en una zona delimitada por la bah??a de Matanzas y el extremo occidental del archipi??lago Jardines del Rey.

Escenarios muy elogiados por los buzos son los que ofrecen el llamado blue hole Ojo del M??gano, enorme caverna localizada en los arrecifes cercanos a la bah??a de C??diz (cerca de los l??mites con Villa Clara), y el parque marino Cayo Piedras del Norte, primera y ??nica atracci??n de su tipo existente y que ocupa un ??rea de aproximadamente dos millas n??uticas cuadradas.

Pinar del R??o
A la m??s occidental de las provincias cubanas, Pinar del R??o, le hubieran bastado s??lo dos de sus m??ltiples atributos para atraer la atenci??n del reci??n llegado a la Isla: el Paisaje Cultural de la Humanidad Valle de Vi??ales y el hecho de cosecharse en tierras de Vueltabajo el mejor tabaco del mundo.

Como Nueva Filipinas fue inscripta a mediados de la d??cada de 1770 esta porci??n del territorio cubano, que ya para 1778 adopt?? su nombre actual (correspondiente al de su pueblo m??s antiguo) y donde ??nico existen dos Reservas de la Biosfera dentro de los l??mites provinciales: las de la Sierra del Rosario y la Pen??nsula de Guanahacabibes.

Este grupo monta??oso y la Sierra de los ??rganos conforman la extensa Cordillera de Guaniguanico, que concentra la m??s notable riqueza paisaj??stica y biol??gica de la regi??n y tiene en el Pan de Guajaib??n (699 metros sobre el nivel del mar) la monta??a m??s empinada de todo el occidente de la mayor de las Antillas.

Ocupando un ??rea de 132 km2 en la Sierra de los ??rganos, el Parque Nacional Valle de Vi??ales destaca por la existencia de impresionantes monta??as de laderas verticales y cimas redondeadas cubiertas por abundante vegetaci??n conocidas como mogotes. Particularmente interesantes resultan, adem??s, la gran cantidad de cuevas existentes en su entorno, que le adjudican un gran atractivo desde el punto de vista espeleol??gico.

La Cueva del Indio, atravesada por el r??o San Juan (navegable), y la de Juan Miguel, ambas en las proximidades, y el sistema cavernario de Santo Tom??s, con m??s de 45 kil??metros de galer??as enterradas en la cercana Sierra de Quemados, constituyen sitios de indiscutible valor en un espacio natural concebido, al parecer, para la realizaci??n de caminatas por senderos eco tur??sticos.

Una de las rutas verdes que mayor inter??s despierta entre los visitantes es la de los Acu??ticos, que conduce desde la Sierra del Infierno (donde habita una comunidad campesina que rinde culto al agua, atribuy??ndole propiedades curativas) hasta el Valle de Dos Hermanas, donde se disfruta de una enorme pintura realizada sobre la pared de un mogote y bautizada como el Mural de la Prehistoria.

Sancti Sp??ritus
La central provincia de Sancti Sp??ritus ostenta el privilegio de ser la ??nica del archipi??lago cubano sobre cuyo territorio se asientan dos de las primeras siete villas fundadas a comienzos del siglo XVI por el Adelantado espa??ol Diego Vel??squez: la del Esp??ritu Santo y la de la Sant??sima Trinidad.

Ambas nacieron en 1514 y de la primera de ??stas adopt?? su nombre una de las 14 provincias en que se divide pol??tica y administrativamente la Rep??blica de Cuba. Se trata de una regi??n de terreno arcilloso y f??rtil; cubierta en un 15% por uno de los sistemas monta??osos m??s importantes del pa??s, la Sierra del Escambray, y que entre otros atributos cuenta con apacibles playas caribe??as bordeando la Pen??nsula de Anc??n.

Asentada invariablemente en las m??rgenes de una arteria fluvial, la ciudad capital, Sancti Sp??ritus, preserva en su centro hist??rico edificaciones que denotan la diversidad de estilos que durante tres siglos enriquecieron notablemente su enrevesado entramado urbano y entre las cuales destacan la Iglesia Parroquial Mayor, el Teatro Principal y el propio puente sobre el r??o Yayabo.

Sin embargo, es Trinidad ???con toda justeza considerada una ciudad-museo la que posee uno de los conjuntos arquitect??nicos coloniales m??s completos y mejor conservados del continente americano, un hecho reconocido por la UNESCO en diciembre de 1988, cuando la declar?? Patrimonio de la Humanidad.

Una cruz a la sombra de un jig??e recuerda el sitio donde se presume que Fray Juan de Tesin oficiara la primera misa de la futura villa, en la Navidad de 1513. Muy cerca de all?? se levantar??an posteriormente la Plaza Mayor y la Iglesia Mayor de la Sant??sima Trinidad, que atesora entre sus piezas m??s valiosas el famoso Cristo de la Vera Cruz y un altar de m??rmol dedicado al culto de la Virgen de la Misericordia, ??nico de su g??nero en la Isla.

Esta es una ciudad que invita a recorrer sus calles empedradas y tranquilas y sus numerosas plazas; descubrir a cada paso historias conservadas con celo en media docena de museos, o en amplias y frescas mansiones de los siglos XVIII y XIX ???en las cuales predominan las balaustradas, las barandas y rejas admirablemente trabajadas en metal y los techos de tejas criollas??? , y donde se respira la misma atrayente atm??sfera que siglos atr??s llev?? hasta all?? a viajeros eminentes como el sabio alem??n Alejandro de Humboldt.

Santiago de Cuba
Sus trascendentales valores hist??rico-culturales y la proverbial hospitalidad de su pueblo, de temperamento alegre y bullicioso, constituyen dos de los rasgos que m??s distinguen a la sur oriental provincia de Santiago de Cuba, considerada por su posici??n geogr??fica y or??genes ??tnicos como aut??ntica capital del Caribe.

A 1514 se remonta la fundaci??n «aleda??o a una enorme bah??a de bolsa, bien resguardada y rodeada de monta??as» de su n??cleo urbano original, que en su ulterior proceso de expansi??n fue ajust??ndose perfectamente a las condiciones impuestas por el relieve irregular de la zona.

La explotaci??n del oro y el cobre, inicialmente, y el cultivo del caf?? (introducido luego por oleadas de emigrantes franceses) fueron en ??pocas de la colonia los principales rubros econ??micos de una ciudad que, asediada por corsarios, piratas y enemigos de la metr??poli espa??ola, requiri?? de intensos trabajos de fortificaci??n, cuyo m??s alto exponente, el Castillo de San Pedro de la Roca, fue declarado por la UNESCO en 1997 Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Los santiagueros lo identifican sencillamente como el Morro y conocen que junto al Castillo de La Estrella y la bater??a de La Socapa forman parte del mayor y m??s completo ejemplo de ingenier??a militar renacentista europea aplicada a las condiciones del Caribe por una potencia colonial.

Al amparo de semejantes fortificaciones creci?? Santiago de Cuba, en cuyo centro hist??rico mantienen su esplendor valiosos exponentes de la arquitectura colonial «de fuerte tradici??n andaluza y morisca» sobresaliendo la casa de Diego Vel??squez, considerada la m??s antigua de la Isla, y la Catedral Metropolitana, ambas edificaciones muy cercanas a las dos arterias m??s populares de esa urbe: las calles Enramada y Padre Pico.

El Parque C??spedes resulta, sin dudas, el coraz??n de la ??nica Ciudad H??roe de la Rep??blica de Cuba, escenario el 26 de julio de 1953 del asalto al Cuartel Moncada, acci??n que se??al?? el comienzo de la ??ltima etapa de lucha por la liberaci??n nacional, y donde reposan, en un impresionante monumento funerario del cementerio de Santa Ifigenia, los restos mortales del H??roe Nacional, Jos?? Mart??.

Villa Clara
El proyectado desarrollo de una s??lida infraestructura hotelera y extrahotelera en su cayer??a norte y la explotaci??n de otros atractivos tur??sticos vinculados en lo fundamental con las tradiciones e historia de la regi??n, deben llevar a Villa Clara a convertirse en el mediano plazo en un destino vacacional de preferencia dentro de la mayor de las Antillas.

Durante los ??ltimos a??os, la central provincia cubana ha recibido mayoritariamente un turismo de circuito, atra??do por la estrecha vinculaci??n de su ciudad capital con la figura del legendario comandante guerrillero Ernesto Ch?? Guevara, quien en las postrimer??as de diciembre de 1958 libr?? all?? decisivos combates en la etapa final de la lucha por la definitiva liberaci??n nacional.

Santa Clara es una ciudad pulcra y tranquila, fundada en 1689 y que tiene en el Museo Memorial erigido al Ch?? Guevara y sus compa??eros ca??dos en combate en Bolivia, el teatro La Caridad (1885) y el parque Leoncio Vidal, sitios que merecen conocerse. Cuenta, adem??s, con la ventaja que su propia posici??n geogr??fica le concede, coloc??ndola a 267 kil??metros de Ciudad de La Habana, 74 de Cienfuegos, 207 de Varadero y apenas 88 de Trinidad.

Camajuan??, municipio eminentemente agr??cola en el cual abundan los buenos torcedores de tabaco, y San Juan de los Remedios, octava villa fundada por los conquistadores espa??oles en la Isla (1515), son lugares de tr??nsito obligado camino a los cayos del norte y sobre todo la ??ltima requiere de toda la atenci??n y tiempo disponible del visitante.

El centro hist??rico de Remedios, declarado en 1980 Monumento Nacional, es el ??nico del pa??s en cuya plaza principal existen dos iglesias: la de Nuestra Se??ora del Buen Viaje y la Parroquia Mayor, en la que existe un enorme altar totalmente enchapado en oro y una escultura ???se presume que ??nica en el mundo??? que representa a la Inmaculada Concepci??n embarazada.

Mas lo que en verdad ha dado fama a este singular poblado son las tradicionales parrandas, cuyos or??genes se remontan al primer cuarto del siglo XIX y que desde 1871 dividen a la poblaci??n en dos bandos: San Salvador y el Carmen, representados por un gallo de lidia y un gavil??n, respectivamente, y que se enfrentan en ingenio, imaginaci??n, m??sica y bullicio desde la noche del 24 de diciembre hasta la ma??ana del siguiente d??a.

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